| Por Prof. Dra.
Abdala
Titular de Química Orgánica. Facultad de Ciencias
Naturales e I.M.Lillo
Universidad Nacional de Tucumán.
Los flavonoides presentes en los alimentos vegetales
previenen la fragilidad capilar y la osteoporosis, actúan
como anticancerígenos, vasodilatadores periféricos,
antivirósicos, antihemorrágicos e inhibidores enzimáticos.
Desde siempre se dijo que la alimentación
en base a frutas y verduras preservan la salud, pero ...nos dijeron
por qué? Este es un momento propicio para informarnos de
una de las causas.
Distribuídos en plantas y en menos cantidad
y variedad también en hongos y bacterias se encuentran pigmentos
denominados flavonoides, de los que se han identificado más
de 6.000 estructuras diferentes. Se postula que, en general, su
síntesis se lleva a cabo en los plastidios y se almacenan
en vacuolas de las células vegetales.
Reconocidos, en un principio, como los pigmentos
responsables del color otoñal de las hojas y muchas gamas
del amarillo, naranja y rojo en flores, los flavonoides se encuentran
en frutos, semillas, tallos, flores, hojas, raíces.
Son parte de la dieta humana diaria. Así:
té, vino, vegetales, jugos, frutas y otras fuentes alimenticias,
como lechugas, cebollas, tomates, son las principales fuentes de
los flavonoides, que con una buena absorción intestinal resulta
una concentración farmacológica significativa ya que
un aporte diario de 25 mg son suficientes.
En la naturaleza una de las funciones de los flavonoides
es la de proveer color a las flores y frutos con el propósito
de atraer insectos u otros animales (pájaros, herbívoros)
para favorecer la polinización y la dispersión de
semillas.
También los flavonoides tienen importantes
efectos en la bioquímica y fisiología de las plantas,
actuando como antioxidantes, inhibidores enzimáticos, precursores
de sustancias tóxicas, pigmentos y pantallas solares. Se
ha encontrado evidencias de la función de los flavonoides
en la resistencia a enfermedades para proteger las plantas en infecciones
causadas por bacterias u hongos patógenos.
La actividad biológica de los flavonoides
fue sugerida por primera vez por Szent-Gÿorgyi (1938) quien
reportó que los flavonoides de la cáscara de citrus
eran efectivos en la prevención de la fragilidad capilar
y el sangrado asociados al escorbuto. El espectro de la actividad
biológica y la multiplicidad de acciones mostradas por ciertos
miembros individuales del grupo, hacen de estos compuestos, denominados
“bioflavonoides”, una de las clases más interesantes
de principios biológicamente activos.
El creciente interés en estas sustancias ha
sido estimulado por los potenciales beneficios en la salud, y consecuentemente
han sido objeto de numerosas estudios sobre la actividad biológica
de los flavonoides. También el reciente interés en
estas sustancias ha sido estimulado por potenciales beneficios en
la salud relacionado con su actividad antioxidante, ya que existe
considerable evidencia in vitro de esta actividad causada por los
flavonoides incluidos en la ingesta natural, y de los que existen
algunos estudios en humanos sobre la absorción y la biodisponibilidad
de los mismos.
Recientemente se ha comprobado que ciertos flavonoides
inhiben in vivo la oxidación de las lipoproteínas
de baja densidad (LDL) por lo que como uno de los antioxidantes
dietarios mayoritarios podrían tener un rol importante en
prevenir la aterosclerosis. La terapéutica clínica
y el significado preventivo de los flavonoides pueden ser mucho
mayores que la de otros antioxidantes sintéticos debido a
que se presentan naturalmente y no son tóxicos a niveles
de ingesta normales.
El potencial numerado de los flavonoides, los indica
como promisorios agentes activos aplicados en diversos campos. Numerosos
flavonoides son utilizados por los laboratorios farmacéuticos
en la elaboración de medicamentos, por su actividad biológica,
entre las que podemos citar su uso en prevenciones de fragilidad
capilar, vasodilatadores periféricos, anticancerígenos,
antivirósicos, prevención de osteoporosis, antihemorrágicos,
inhibidores enzimáticos.
Entre los numerosos principios activos citados con
una amplia gama de actividad farmacológica se encuentran
los flavonoides. El espectro de la actividad biológica del
grupo y la multiplicidad de acciones mostradas por ciertos miembros
individuales del grupo, hacen de estos compuestos, denominados “bioflavonoides”,
una de las clases más interesantes de principios biológicamente
activos.
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