| Ubicada
en el casco viejo de Marcos Paz, en la esquina de Pringles y Anzorena,
constituye una de las primeras viviendas de lo que fue la primitiva
villa. Data aproximadamente de 1915 y fue construida por Manuel
Graña, padre del destacado arquitecto español José
Graña.
Su diseño planimétrico inscripto en
un cuadrado perfecto y su volumetría neta denotan un mayor
acercamiento al prototipo palladiano lo que le confiere, por lo
tanto, un gran valor arquitectónico por ser la única
vivienda emparentada, en mayor medida, con el arquetipo italiano.
Interiormente el espacio centralizado con forma circular organiza
la composición, cuatro habitaciones esquineras separadas
por circulaciones ortogonales interceptan diametralmente el espacio
central y rematan en accesos con diferentes tipos de escalinatas.
Uno de ellos posee una loggia semicircular resuelta mediante una
marquesina con detalles de crestería y una balaustrada que
acompaña la forma. La escalinata del acceso principal tiene
formas clásicas propias del siglo XVI europeo: dos escalinatas
apoyadas sobre la fachada que se unen en una llegada curva.
La zona de servicio, constituida por cocina y baño,
tampoco está incorporada a la composición de la casa.
Se ubica en el lado trasero inmediatamente después de la
galería y el sector de la servidumbre en una ala totalmente
escindida de la composición.
Este material fue desarrollado
por la Arq. Mónica Ferrari sobre la base de su tesis de Magister
en Historia de la Arquitectura y del Urbanismo Latinoamericanos.
Instituto de Historia. Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad
Nacional de Tucumán. CONICET
|