 |
 |
Autor
Santiago Chiérico. Buenos Aires.
Obra
Cristo
Ubicación
Rotonda ubicada en la entrada al Municipio donde termina
la Av. Mate de Luna y comienza la Av. Aconquija.
|
Fotos: Yerba Buena
Virtual
Texto: Carlos Páez de la Torre. La Gaceta 7/4/09 |
Reseña de la obra
Cristo ubicado en la rotonda de avenida Aconquija y Camino
del Perú, fue obra del profesor Santiago Chiérico. Este
destacado artista nació en Buenos Aires en 1891 y falleció
allí en 1974. Desarrolló una extensa labor como escultor
de monumentos que pueden apreciarse, por ejemplo, en las plazas de ciudades
bonaerenses como Olavarría, Chascomús, Seis de Setiembre,
Ramos Mejía y Merlo. Fue asimismo un excelente dibujante y ornamentador.
Su arte sería reconocido, desde la década de 1920 en adelante,
con importantes premios nacionales y municipales.
El profesor Chiérico vivió y enseñó
en Tucumán durante la década de 1940 y parte de la siguiente,
en la Escuela de Bellas Artes de la UNT, donde dirigía el taller
de Escultura.
De acuerdo al testimonio del escultor Mario Moyano -quien
fue su discípulo entonces- Chiérico utilizó, para
modelar el Cristo de la rotonda, el boceto que había confeccionado
para una gran escultura que iba a colocarse en la Cordillera de los Andes,
proyecto que nunca se concretó. Recuerda Moyano que le hizo notar
que el cuadriculado en las costillas de la imagen, tenía por objeto
que ellas resaltaran al ser iluminadas por el sol.
Anteojos “impertinentes”
En mis recuerdos de niño “oyente” en
la Escuela de Bellas Artes, aparece nítido el profesor Chiérico,
mientras modelaba una figura en arcilla. Muy calvo y corpulento, usaba
anteojos “impertinentes”.
Estos llevaban, en un extremo, una cadenita dorada que
terminaba en un gancho sobre su oreja. Cada tanto, dejaba de modelar,
se limpiaba las manos con un trapo y encendía un cigarrillo. Mientras
fumaba, dibujaba con carbonilla unos angelitos, muy trabajados, en una
cartulina colocada tan bajo que lo obligaba a inclinarse.
|
|
INAUGURACION DEL CRISTO. En el acto realizado el 20 de febrero de
1941 leyó un discurso el intendente José Lozano Muñoz
y estuvo presente el gobernador Miguel Critto (primero desde la izquierda). |
|
|