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La mayor parte del agua utilizada
en los domicilios de Yerba Buena proviene de pozos. Los pozos
son perforaciones que permiten obtener agua de la napas (ríos
subterráneos) y elavarla a la superficie gracias a la utilización
de bombas eléctricas. Los pozos de
Yerba Buena toman el agua de napas que se encuentran a una profundad
de entre 80 y 90 metros, lejos de los focos de contaminación.
Algunos pozos cuentan con tanques o cisternas de
depósito, lo que permite el almacenamiento de agua, sin embargo
la mayoría deriva el agua directamente a las cañerías
de distribución.
Las bombas utilizadas para elavar el agua a la superficie,
funcionan a electricidad con corriente trifásica por lo que
la falta de servicio en una de las fases basta para imposibilitar
su funcionamiento y, por lo tanto, la extracción y distribución
normal del agua. Esto es importante destacar porque, en algunos
casos, los vecinos pueden tener electricidad en sus casas y, sin
embargo, no está en servicio la bomba del pozo correspondiente
al barrio por falta de servicio en otra fase y, por lo tanto, no
tener agua en sus domicilios.
La calidad del agua es muy buena por la profundiad
de los pozos, todos tienen un dosificador de cloro para asegurar
su potabilidad. Los dosificadores administran la cantidad de cloro
en función del caudal para mantener una relación correcta.
Es necesario remarcar que la acción del cloro va disminuyendo
a medida que el agua se aleja de su origen y es por ello que el
cálculo de la cantidad de cloro se realiza en función
de las mayores distancias que deberá recorrer el agua. Por
ello el agua tendrá mayor porcentaje de cloración
en los domicilios cercanos a los pozos.
Yerba Buena cuenta con 24 pozos en actividad. Los
que mayor caudal producen son los pozos ubicados en Entre Ríos
y Francia y Brasil y Bascary con aproximadamente 175 metros cúbicos
por hora.
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