| El servicio público
en el Yerba Buena de ayer
El remate de los lotes de la Villa Marcos Paz, resultó
muy auspicioso, lo que motivó -entre otras cuestiones-
la autorización para traer un ramal del ferrocarril
Noroeste Argentino, conocido como El Provincial.
En 1907, se declararon de utilidad pública,
a través de una ley, los terrenos de propiedad de particulares
necesarios para la vía, la estación y los talleres.
El ramal entra en servicio el 5 de Noviembre
de 1909. Se lo conocía como “Tren Grande”.
Su uso principal fue como transporte de materia
prima, como la caña de azúcar. La zona norte
de Yerba Buena se dedicó a este cultivo.
Este medio cayó en desuso cuando el
Estado decidió comprarlos en 1947. A mediados del siglo
XX, se levantaron las vías del FFCC y se inició
la usurpación de estas tierras por gente de escasos
recursos.
El 15 de Diciembre de 1915 se promulga una
ley, que propiciando mejoras en la ciudad capital y ante las
cercanías del Centenario, autoriza a explotar una línea
férrea de pasajeros y carga que vincularía Marcos
Paz con la Capital. "El Trencito" tenía su
estación inicial en la Plaza Alberdi, de donde iniciaba
su recorrido hasta el lugar conocido como El Corte, ubicado
al pie del cerro San Javier.
“La randera tucumana”, tal como
era conocida una de sus unidades, arrastraba habitualmente
2 coches cubiertos. Estos circulaban colmados de pasajeros.
Los fines de semana se agregaban otros 2 coches.
Según la tradición oral eran
muy concurridos los carnavales en Yerba Buena, de allí
que era notable el incremento de pasajeros que viajaban hacia
esa ciudad.
Con el tren se acercaba la montaña a
la ciudad, se propiciaba el turismo y el abastecimiento de
materiales de construcción y elementos de trabajo hacia
nuestra ciudad.
Este servicio de tren a vapor y vía
“de cauville”, resultó una carga muy pesada
para el fisco, por los gastos de mantenimiento, y empezó
a declinar, hasta su eliminación en 1926.
El transporte de pasajeros estaba atendido
por los coches de plaza y los Ford T, de ruedas altas hasta
que se inició precariamente en 1928 un Chevrolet de
4 cilindros y su recorrido abarcaba desde Av. Solano Vera
y Av. Aconquija hasta la Plaza Independencia. Por dentro el
ómnibus sólo tenía 2 asientos largos
y enfrentados, sin vidrios y con una cortinilla que iba de
punta a punta para proteger del frío, del sol y la
lluvia. Duró aproximadamente 4 años.
Hacia 1928, el español Antonio Sánchez,
se entusiasmó con la creación de un nuevo sistema
de transporte. Nació así, la denominada Empresa
Aconquija Linea K, que afianzaron el servicio en los años
posteriores, provocando la merma del tranporte ferroviario,
que cesará definitivamente a fines de la década
del 40.
Los hijos de Sánchez, decidieron adquirir
la concesión de la 1ª Confitería llamada
Parque Aconquija, al pie del cerro San Javier y aparte instalaron
un servicio de bañaderas, entre la Confitería
y la Plaza Independencia, llevando y trayendo público
hasta allá.
Con la estatización del transporte de
pasajeros hubo una pausa en el servicio, pero en 1960, el
Gobernador Celestino Gelsi, dispuso nuevamente la privatización
de los servicios y el grupo Sánchez puso en marcha
nuevamente la Empresa Aconquija, esta vez se abandonó
los servicios locales de Yerba Buena-Tucumán, de la
vieja Linea K por el nuevo servicio hacia los Valles Calchaquíes.
Por otra parte, la habilitación del
camino a San Javier, en tiempo del Gdor. Critto, en 1931,
intensificará el paso de vehículos y el transporte
de ómnibus en la zona.
En 1955 el interventor José H. Martiarena,
inauguró el servicio de trolebús, pero recién
en 1956, el interventor federal Vieyra Spangenberg dejó
librada al público la Línea 102, que unía
la ciudad con el Camino del Perú. Pero meses después
se completaba en una extensión que llegaba hasta el
pie del cerro.
Durante el anterior gobierno de Luis Cruz la
Provincia compró a la Dirección de Transporte
de Buenos Aires dos coches alemanes Henschel con servo-freno.
Nuestra ciudad sería la primera del interior que tendría
este moderno servicio, la favorecerían la disponibilidad
de corriente eléctrica. Su vida útil fue corta
ya que en 1960 desapareció el servicio de trolebús.
En la últimas décadas prestaron
servicios las Empresas Balcarce-Línea 102 y la Línea
118. En 1997 la 102 fue desplazada y se le asignó el
uso exclusivo de la misma línea a una empresa, El Corcel,
que mantendría los servicios troncales sobre la Av.
Aconquija y los Barrios.
|